LA ESTAFA DE LAS TARJETAS Y PRÉSTAMOS REVOLVING

El sistema «revolving» o de interés compuesto se está aplicando actualmente a muchas de las tarjetas de crédito que llevamos en nuestras carteras, con la particularidad de que una gran parte de esas personas desconocen este importante dato, al menos hasta que no han solicitado un préstamo asociado a ellas o aplazado los pagos de las compras realizadas con dichas tarjetas.

Es entonces cuando nos damos cuenta de que hemos caído en una «trampa» de la que nos va a costar muchísimo salir, ya que sus condiciones (letra pequeña que nunca nos explican cuando las contratamos) sobrepasan con mucho los límites de la usura.

Las tarjetas revolving suelen tener unos tipos de interés anuales superiores al 20% TAE, además de toda clase de comisiones, y un sistema de cálculo de deuda que te explicamos con un ejemplo muy ilustrativo a continuación, con el que esperamos dejar bien claro la clase de «producto basura» que son las tarjetas revolving.





Vamos a realizar la comparativa a partir de un préstamo de 1.000 euros, con un tipo de interés anual del 29%.


Préstamo con el sistema de interés simple

Si pedimos 1.000 € y los queremos devolver en 12 meses, al final de ese plazo habremos pagado exactamente 1.290 € (1.000 € + 290 de intereses).

Si dividimos el total (1.290 €) entre 12 pagos, esto nos da una cuota de 107,50 euros al mes.

Y una vez transcurridos esos doce meses habremos abonado la totalidad del préstamo.


– Préstamo con una tarjeta con sistema «revolving»

Tenemos una deuda de 1.000 € y hemos firmado un interés anual del 29%, hasta aquí todo igual que en el interés simple.

Pero con el «revolving» no tienes un plazo estipulado para devolver el dinero prestado, sino que tu entidad te da la opción de poder escoger que cantidad quieres abonar al mes, eso si, con un mínimo a pagar del 3% de la deuda que mantengas en el momento de realizar la liquidación mensual.

Lo que quiere decir que, en el ejemplo de los 1.000 €, sabes que como mínimo tendrás que pagar una cuota de 30 euros al mes, pero sin duración definida, en principio parece que suena bien ¿no?.

Pero en la práctica la cosa es bien diferente, comencemos con el proceso:


Primer mes

Como tu economía está al límite, pagas los 30 euros de cuota mínima, por lo que según tus cuentas ahora debes 970 € (1.000 – 30= 970)

Pero no has caído en la cuenta de que durante ese mes se han estando generando unos intereses del 29% sobre esos 1.000 € iniciales que debías, y esos intereses ascienden a 24,17 €, que sumados al capital que aun debes (970 €) hacen un total de 994,17 €, aquí es donde te empiezas a dar cuenta de que algo no va bien, porque has pagado 30 €pero realmente solo has descontado 5,83 € de tu deuda.


Segundo mes

Mantienes un saldo pendiente de 994,17 €, y como sigues igual de ahogad@ que el mes anterior o peor, vuelves a pagar la cuota mínima (30€), por lo que la deuda debería haber descendido hasta los 964,17 €, pero al igual que el mes anterior se han generado unos intereses del 29% (24,03€) que sumados al saldo que aun debes da un total de 988,20 €, con lo que tras haber vuelto a pagar 30 € solo has descontado realmente 5,97 €.

Este proceso se repetirá todos los meses hasta que tu deuda quede liquidada, y si no aumentas la cuota sensiblemente o abonas el total nada más que puedas, puedes estar hasta casi 12 años pagando 30 € mensuales para acabar de abonar esos 1.000 € que solicitaste inicialmente, los cuales posiblemente pediste porque necesitabas una ayuda puntual para sobrevivir, y en tu entidad te dijeron que era una excelente solución creada para casos como el tuyo, que para que ibas a pedir un préstamo «normal», que lo devolvías poco a poco, casi sin darte cuenta… y bla, bla, bla.

Pues bien, si sigues pagando esos 30 € al mes, al final (casi 12 años) habrás pagado más de 4.000 €.


Pero la estafa no acaba aquí, ya que la simulación anterior está realizada bajo la premisa de que no hayas devuelto ningún recibo por falta de saldo, veamos que ocurriría en ese caso:

Supongamos que el tercer mes tu entidad te pasa el cargo de la mensualidad y no tienes saldo en la cuenta, por lo que el recibo es devuelto.

El saldo final que tenias después de 2 meses era de 988,20 € de deuda, a los que hay que sumar los 24,03 € de intereses, lo que da un saldo total de 1.012,23 €.

Pero como se ha devuelto el recibo, la entidad te suma 30 € más en concepto de comisión por reclamación de recibo devuelto, con lo que ahora ya debes 1.042,23 €.

Y para «rematar la faena», como te has excedido del límite de crédito de tu tarjeta (que era de 1.000 €), te cargan otros 30 € por ese concepto, por lo que de «golpe y porrazo» tu deuda ha ascendido a 1.072,23 €.

Una vez llegados a este punto, y si sigues pagando el mínimo estipulado (3% de la deuda total), que ahora sería de 32,17 €, el cuarto mes quedaría liquidado de este modo:

1.072.23 € más 25,89 € (29% interés) dan un total de 1.098,12 €, a los que restamos la cuota mínima que vamos a pagar (32,17 €), da un saldo de deuda de 1.065,95 €.

Pero como de nuevo hemos superado el límite de crédito de la tarjeta, nos vuelven añadir otros 30 € por haber excedido del límite de crédito, con lo que al final deberemos 1.095,95 €.


Si continuamos con la misma progresión, cada mes que pase deberemos más dinero a la entidad (los cálculos son muy sencillos de hacer), y NUNCA ACABAREMOS DE PAGAR LA DEUDA.


Esta simulación NO está diseñada solo para demostrar la estafa de las «revolving», ya que por desgracia, es muy similar a la que sufren miles y miles de personas en este país. Fuente: http://economiazero.com/la-estafa-de-las-tarjetas-revolving/

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